La transición energética y el avance hacia modelos de economía circular han situado a las plantas de biogás y biometano como infraestructuras clave para una gestión sostenible de los residuos orgánicos. Estas instalaciones permiten transformar estiércoles, purines, residuos agroindustriales o lodos de depuradora en energía renovable y en un subproducto de alto valor agronómico: el digestato.
En este contexto, uno de los elementos más críticos, y a menudo menos visibles, es la balsa de digestato. Lejos de ser un simple sistema de almacenamiento, la balsa cumple una función estratégica dentro del proceso productivo. Para garantizar su correcta operación, proteger el entorno y asegurar la eficiencia global de la planta, resulta imprescindible contar con una balsa impermeabilizada para biogás, diseñada con criterios técnicos rigurosos y soluciones duraderas.
¿Qué es una balsa de digestato y por qué es esencial?
Las balsas de digestato impermeabilizadas son depósitos generalmente excavados y adaptados al terreno, destinados al almacenamiento temporal de la fracción líquida y sólida resultante del proceso de digestión anaerobia. En ellas, el digestato se conserva hasta su valorización como fertilizante, su tratamiento posterior o su aplicación agrícola controlada.
En una planta de biogás o biometano correctamente dimensionada, estas balsas forman parte de una cadena de valor integrada, contribuyendo tanto a la eficiencia operativa como a la seguridad ambiental del proyecto.
Funciones clave de una balsa de digestato en la cadena de biogas y biometano
- Almacenamiento seguro del digestato, garantizando la continuidad operativa de la planta.
- Homogeneización del material, facilitando su gestión y posterior valorización.
- Reducción de emisiones y olores, especialmente cuando la balsa incorpora cubiertas flotantes.
- Optimización logística, permitiendo una gestión flexible de los subproductos en plantas medianas y de gran escala.
Desde un punto de vista técnico, la balsa deja de ser un elemento pasivo para convertirse en un componente activo del sistema, con impacto directo en la sostenibilidad del proceso.
Impermeabilización de balsas: una barrera clave para la seguridad ambiental
La impermeabilización de balsas de digestato consiste en la instalación de un sistema de barrera que impide la filtración de líquidos y gases hacia el suelo o las aguas subterráneas. Para ello, se emplean geomembranas técnicas de alta densidad (HDPE u otros materiales específicos), capaces de ofrecer una elevada resistencia química, mecánica y ambiental.
Una balsa industrial impermeabilizada correctamente ejecutada aporta garantías tanto a nivel ambiental como económico, influyendo directamente en dos aspectos fundamentales.
Protección ambiental del suelo y las aguas
El digestato contiene nutrientes, materia orgánica y, en algunos casos, compuestos que pueden resultar contaminantes si se liberan de forma incontrolada. Sin una impermeabilización eficaz de la balsa, existe el riesgo de que estos líquidos percolen hacia el terreno, afectando a suelos agrícolas, acuíferos y masas de agua cercanas.
Este riesgo es especialmente relevante en zonas con alta permeabilidad del suelo o presencia de acuíferos, donde una fuga puede derivar en procesos de contaminación difíciles y costosos de revertir. Una balsa correctamente impermeabilizada actúa como una barrera de protección ambiental esencial, garantizando el cumplimiento normativo y reduciendo el impacto potencial sobre el entorno.
Eficiencia técnica del proceso productivo
Desde el punto de vista operativo, una balsa impermeabilizada para biogás evita pérdidas de materia orgánica y nutrientes que pueden reincorporarse al proceso o aprovecharse posteriormente como fertilizante. Cuando se producen fugas, no solo se compromete el entorno, sino que también se reduce el valor económico y agronómico del digestato, afectando a la circularidad de la planta.
Mantener la integridad del digestato durante su almacenamiento permite planificar y optimizar su uso posterior, ya sea para su comercialización, aplicación agrícola controlada o tratamiento adicional. De este modo, la impermeabilización contribuye directamente a mejorar la eficiencia global y la rentabilidad del proyecto.
Riesgos de una balsa de digestato mal impermeabilizada
Un fallo en el sistema de impermeabilización no solo compromete el cumplimiento normativo, sino que puede generar impactos ambientales, sociales y económicos significativos.
La filtración de líquidos ricos en nutrientes y compuestos orgánicos puede alterar la calidad de suelos y acuíferos, provocando eutrofización en cuerpos de agua o contaminación de pozos de consumo. Una balsa sin sello adecuado puede transformar una solución sostenible en un problema ambiental.
El digestato continúa generando gases como metano o amoníaco durante su almacenamiento. Sin un sellado adecuado, estas emisiones pueden liberarse a la atmósfera, incrementando la huella de carbono de la instalación y generando molestias por olores en el entorno.
Las fugas suponen también una pérdida directa de recursos, tanto en términos de digestato aprovechable como de biogás residual que podría captarse o gestionarse de forma controlada.
Reparar filtraciones, remediar suelos contaminados o gestionar emisiones puede suponer un gasto considerable para la empresa operadora, comprometiendo la rentabilidad del proyecto.
Cubiertas flotantes: eficiencia y control de emisiones
Una vez garantizada la impermeabilización, la incorporación de cubiertas flotantes para balsas de digestato representa un paso adicional hacia una gestión eficiente y segura. Estas cubiertas, fabricadas con geomembranas flexibles, se adaptan al nivel del digestato y sellan la superficie de la balsa. Las funciones de una cubierta flotante son las siguientes:
Captura y canalización del biogás residual
El digestato sigue produciendo biogás durante su almacenamiento. Las cubiertas flotantes permiten captar este gas residual, evitando emisiones fugitivas y posibilitando su aprovechamiento energético o tratamiento controlado.
Control de olores y emisiones
Al aislar el digestato del exterior, se reduce de forma significativa la liberación de compuestos volátiles responsables de los malos olores, un aspecto clave en instalaciones cercanas a zonas habitadas o agrícolas.
Protección contra lluvia y factores externos
La cubierta actúa como barrera contra la entrada de agua pluvial, polvo y fauna indeseada, lo que ayuda a mantener la calidad del digestato y reduce variaciones de volumen no deseadas.
Soporte estructural para sistemas de extracción de gas
Algunas cubiertas tienen puertos integrados para la conexión de tuberías, válvulas y sistemas de control de presión, facilitando la gestión de biogás con seguridad y eficiencia.
La importancia de una solución integral en balsas para biogás
En la producción de biogás y biometano, la balsa de digestato es mucho más que un depósito auxiliar. Se trata de una infraestructura crítica, cuya correcta impermeabilización y equipamiento influyen directamente en la sostenibilidad, la eficiencia y la rentabilidad del proyecto.
Una balsa impermeabilizada y equipada con cubiertas flotantes:
- Protege el suelo y los recursos hídricos evitando fugas y contaminaciones.
- Maximiza el aprovechamiento de materia orgánica y biogás residual, cerrando ciclos productivos.
- Minimiza emisiones y olores, reduciendo riesgos ambientales y tensiones con las comunidades.
- Aumenta la seguridad operativa y la rentabilidad del proyecto a largo plazo.
Desde la experiencia de IMCUR en impermeabilización de balsas industriales, el diseño de estas infraestructuras debe abordarse siempre desde una visión integral, adaptada a las condiciones del proyecto, al entorno y a las exigencias normativas. Apostar por soluciones técnicas robustas no es solo una buena práctica: es una inversión estratégica en eficiencia, sostenibilidad y futuro.

